Cuando el mundo le asfixiaba, se dedicada a escribir sobre otras vidas a las que huir y a inventar historias que nunca serían la suya.
El problema es que se había contaminado de juventud y nunca aprendió a ponerles el punto y final
Pequeñas historias, medianas reflexiones y enormes idioteces
Cuando el mundo le asfixiaba, se dedicada a escribir sobre otras vidas a las que huir y a inventar historias que nunca serían la suya.
El problema es que se había contaminado de juventud y nunca aprendió a ponerles el punto y final