Soy Félix.
Seguro que eso ya lo sabías y, más que probablemente, tengas suficiente con eso. Eso he sido toda mi vida y no tengo ningún momento almacenado en mi mala memoria en el que no fuera eso.
Pero soy más cosas y muchas son, ahora, solo eco de lo que fui. Por si a alguien le interesa:
En lo laboral…
Soy un profesor de Lengua y Literatura Castellana con complejo de impostor constante. Soy un ex profesional de la portería de edificio. Soy un antiguo administrativo del pescado de medianoche sevillano. Soy un teleoperador retirado de los cascos que se llevaban tu alma y alegría. Soy un recuerdo de un mal proyecto de actor y cómico. Soy los pedazos de todo lo que soñé ser.
En lo personal…
Soy un hombre de extremos: el humor negro de corazón blandito, la persona graciosa más triste del mundo, el atrevido cobarde. Soy un intenso incontenible e inaguantable. Soy un mal amigo casi siempre. Soy egoísta excepto con aquellos que poseen mi mundo. Soy un cuidador irracional de lo que quiero. Soy lo que se oculta tras lo que muestro. Soy inconstante hasta para ser inconstante. Soy bastante más feo que guapo. Soy la música que escucho. Soy las letras que ahora lees pero que olvidarás. Soy las lágrimas que has visto de mí. Soy las risas que deforman mi voz. Soy lo que tengo en la cabeza y que contagia todo lo demás.
Soy todo lo que no puedo poner aquí porque nunca podré ser yo del todo.
No destaco en casi nada pero… soy el hijo de mi madre.
Eso es, sin duda, lo mejor que he sabido hacer nunca.
Para siempre.
Eso soy.