Decidió que, cada vez que la pensara, tendría que plantar una semilla nueva. Desde entonces y para siempre, en su pequeño país, solo quedó la primavera.
Pequeñas historias, medianas reflexiones y enormes idioteces
Decidió que, cada vez que la pensara, tendría que plantar una semilla nueva. Desde entonces y para siempre, en su pequeño país, solo quedó la primavera.